Conocida en el mundo de habla hispana como "Cuentos asombrosos", esta creación de Steven Spielberg para televisión narraba historias extraordinarias, que incluían dosis de terror y de misterio, sin producir el menor susto.
La serie es tirando a mala. Pero atención: en diferentes espisodios aparecen actores que daban sus primeros pasos en el oficio, como Charlie Sheen y Kiefer Sutherland. Y algunos episodios llevan la firma de directores del tamaño de Martin Scorsese y Clint Eastwood, además del mismísimo Spielberg. Algunos argumentos eran ingeniosos, pero no le fue muy bien. Sólo dos temporadas y se acabó.